POEMAS REPUBLicANOS

"La mejor juventud"

04/10/2010

Míralos, harapientos, destrozados, perdidos
solos ante la mirada que los golpea
y los acusa de males y muertes desde el odio, y el rencor
su lento caminar declina a pulso la entereza
con que sostienen el cuerpo y la vieja manta
terciada sobre el hombro, o cubriéndose con ella
al cobijo de la parca soledad, de la desnuda sombra
con la que se sostienen, y asustados, sí, asustados,
más que por el miedo, por la miseria
y por el hambre, su puerta abierta a los destrozos
que más les ha perseguido con saña,
se mueven a pie bajo un sol astroso, frío y mudo,
nunca hasta ahora habían tenido que despojarse
de nombre y de relato, de aquella imagen primera
donde habían partido para mantener los sueños
abiertos al asombro de los niños, de las fronteras de la noche
del mundo, sí, sabedlo, del mundo hermano
que creyó en ellos porque su luz fue una llama,
no es posible, piensas, que sean los mismos
esos cuerpos que ahora se esconden a la caricia
en los nidos vacíos de alimañas y alambres,
caminando sin rumbo fijo, tan solo hacia algún rincón
donde el tiempo se detenga y alguien con el soplo leve
se apiade de su lástima y de su pobre apariencia viva,
pues son ellos, todos son ellos, los que levantaron la hoz
cuando la tierra se secaba y las madres no tenían leche
los que sacaban el carbón de las minas a menos de un céntimo
los que no hacían noche porque carecían de estrellas
los de las colas del pan y los harapos, los que votaron con fe
y creyeron en la justicia y las flores, en los libros y los pañuelos,
los que poblaron las calles y los frentes
poniendo sus pechos delante de las balas
los que te llamaban hermano con una sonrisa
y acallaron fascismos que inutilizaban al hombre,
no lo dudes, esos que ves son lo mejor de este pueblo
que alguna vez, aun a pesar de las armas, quiso ser libre.

Buscadores de vidas

02/09/2010
Rosa y Adolfo

A Adolfo y Rosa, por ventanal y horizonte

Abrirás el vacío en vulgares orillas
sin señal aparente de haberse hollado
ni el maíz ni la miel a modo de llaga
que te queme en certezas con tu nombre o tu sangre,
nada en el camino, nada en la sombra
como ángeles sin sueño rebuscando en la basura
de una gran ciudad que es cualquier historia
colgada a la intemperie como sábanas secas.
Los diarios, entonces, y los papeles viejos
ahondarán codiciosos proponiéndote trampas
de alquiler tan solo, pues todo es empeño
entre velas y caries a la mirada de otro día.
Por sendas que dicen, caminarás y solo
más de tantas veces como dientes asomen
y cueste lo suyo hacerlos palabras
para abrir otra puerta y el frío salga a flote,
nada todavía, y todavía nada
así otro paso que conjure el demonio
pues te lo piden los relojes de la mansión de la infancia
y has de obedecerles como se quiere a un respiro.
Pueblos y pueblos, cartas y cartas
son el testigo de que allí no están todos
y nunca podrá acallarse el silencio
antes del cierre de las ventanas con un disparo.
La certeza es la última batalla de la herida
como novios liberados para quererse a destiempo
siempre a la intemperie de voces y aullidos
porque es bien sabido que los sentimientos se venden
en el mercado de las frutas y a veces entre flores
simuladas de adviento en el aire pegajoso de las migajas
que con descaro reparten, aunque nada lo sea
tu debes insistir, porque fue tu sangre
y ahora es tu vida, tu herencia y el recuerdo perenne
de la barbarie, que ni la olvidas ni la deseas.

Biblioteca y cine

19/07/2010

Presos republicanos desfilan ante autoridades de la prisión, posiblemente en San Miguel de los Reyes (Valencia)

Podrida memoria que llegas a destiempo
que te dejas convencer por cobardes e inútiles
por todos aquellos que quieren que se olvide
o nos dicen que la culpa es del pecado de la madre
cuando todos sabemos que el poder tiene nombre
y sus dedos y uñas huellas ensangrentadas.
A destiempo y con caries te deslizas ahora
exigiéndome recuerdos narrados y vivos
y me pones delante los papeles sellados
cuando sé a ciencia cierta quién fusiló a mis padres
y dio con nuestros huesos en casas asistidas
con valores morales que repudio y me dan asco.
Ahora que los años me dicen que no puedo
respirar con pulmones de caminos y ruedas
que ya el tabaco me molesta y no lo niego
me pides que evoque con fuerza verdades
y que firme manifiestos exigiendo cordura
para ser consecuente con las leyes humanas.
Precisamente ahora que superaba el dolor
y las sevicias del tiempo que no de sus leyes
a los pies de la postrera habitación del recuerdo
Podrida memoria ¿por qué me haces daño?
si he jugado a las cartas con todos tus hijos
si mis nietos tienen abuelos que guardaron sus cárceles
si estaré enterrado junto a quien todavía les vota
Te recordaré sus nombres: Concha y Ernesto
y un lugar y una fecha: Valencia, 1939
en Santa Clara, San Miguel y San Javier
encontrarás, fijo, nuestras huellas, y en Paterna
el jodido mal que, sin duda, con lealtad me evocas.

Mujeres en el monte

07/07/2010

En la fotografía de izquierda a derecha: Paco Molina (hijo de "La Madre"),las guerrilleras: Sole, Celia, Blanca y Rosita junto a Florian García "Grande" en el cementerio de La Pesquera.

A Sole, Celia, Blanca y Rosita

Nunca hemos querido abandonar la alegría
dejar que las manos se cierren solas
y dejen de arbolar una diadema de cantos
y que todos empiecen por la palabra vida
Nunca hemos querido quedarnos sentadas
y dejar que el compás sonase destemplado y frío
como una caracola arrancada a la arena
y perdida en olvidos de hogares sin humo
Nunca hemos querido deshacer el corro
poniendo quejas de pisadas o cansancio
mientras en las manos iba entrelazada la savia
que daba pulso a los acordes de la música
Nunca hemos querido quedarnos calladas
con la letra del himno inseguro en los labios
con la fuerza del verso abriendo los ojos
cuando tantas fronteras tendrían que abrirse
Jamás consentimos llevar otras ropas
que las propias del baile acordado en el tiempo
con los mismos pasos de quien danza contigo
en común armonía de ritmos humanos
Siempre anhelamos dormir con un sueño
despertar con un beso y unos labios felices
que se doren los campos y la mies que no falte
como riada de frentes sin arrugas ni miedo
Nunca hemos querido que se acabe la música
sino es para el abrazo de bienes y afecto
y con todas las fuerzas que nuestros cuerpos nos dieron
nunca hemos querido negar otro baile.

Al Manco de La Pesquera

14/06/2010
BSV

Cuando la luz se queda sin reflejos
Y el silencio retorna a su morada,
Cuando la tarde crece paso a paso
Y la sombra desnuda se agiganta,
Todavía estamos en el monte

Cuando el pie por la tierra abre surcos
Invisibles de grietas y añoranzas,
Cuando las manos tejen con estrellas
Una ruta de vida que no acaba,
Todavía estamos en el monte

Cuando el calor es fuente inagotable
Y el frío un adiós y la mirada,
Cuando sólo los labios centellean
Con ecos anhelantes de palabras,
Todavía estamos en el monte

Todavía estamos en el monte
Porque la luz tiene ojos abiertos
Y el insomnio habita entre sus alas,
Porque el lamento teje heridas lentas
De curarse entre voces acalladas

Todavía estamos en el monte
Porque la mano quiere que otra mano
Acaricie su recuerdo, enlazadas,
Porque su sangre brota como un río
Por un mundo de paz y de esperanza

Estamos en el monte, compañeros,
Ahora y siempre, por la noche y la mañana
Porque en el monte está vuestra semilla,
Luceros firmes de la madrugada.

Maquis

21/05/2010

Alcatráz

Para Óscar Serrano, como un río en proa

Anochece, un rosario de espigas camina hacia la aldea
dos hombres cierran el grupo, semejan sombras altivas
un detalle, la breve yesca del tabaco los une en perfiles mudos
Hoy no llueve (“¿De qué hablamos?”)
(“Mañana nos veremos en Casas de Hipólito”)
con todo, sus andares son de estepa seca y alpargatas rotas
resbalan sobre la humedad del otoño
sobre las hojas caídas de los árboles cansados, no parpadean
tan sólo susurran atravesando el silencio
doblando esquinas de matorral y de enebro
Son jóvenes, demasiado jóvenes para tener arrugas en la frente
y ágiles como la serpiente que te mira y amenaza:
“¿Quiénes son?”, quisiera saber
Donde antes estaban, ahora atraviesan el vado de un riachuelo
-evitar los puentes es la consigna-
desparecen entre la espesura de juncos y espadañas
no se les ve, agazapados en la niebla
responden con la pregunta de la vida
“¿Quién va?”
Quien va y no vuelve
ni él, ni tú, ni yo
Bien cerca hay un caserío oculto entre las sombras de la noche
y una lucecilla de candil
leña seca
un aldeano se acerca con un serón y unas calabazas
hasta él, sorprendiéndole, los dos jóvenes avanzan
ahora se les ve mejor
pantalones de pana, jersey trenzado, una mochila y largos fusiles
tan largos como las uñas que no pasan página
están hablando con el hombre, le ofrecen tabaco
y unos papeles, es sólo un momento
como abeja en el aire, el preciso instante y ya
todos se alejan, ellos perdiéndose en la inmensa almoneda de la noche
y el aldeano a los pies de su casa
piedras viejas, azogue y cal, su andar es rápido, inseguro
mira hacia ambos lados, sus ojos atraviesan el alma de la oscuridad
de las puertas y las paredes
¡con conciencia!, a pesar de la certeza del dolor,
de nuevo.

Las ratas

11/05/2010

Alcatráz

Venimos de Alcatraz
¡qué mierda!
un aire de cloacas para hombres cansados
sin cuotas de amor, sin sonrisas
mal afeitados
con hambre de jinetes
donde tan sólo anidan mariposas reinas y campos de maíz

Venimos de Alcatraz fue su respuesta
aquel día de 1937
en el que Leni Riefenstahl rodó una escena con camiones y soldados
no había niños, ni mujeres
sólo cuerpos atléticos, relojes y banderas
y un despliegue de horizontes
con toda la grandeza de los dioses antiguos

Venimos de Alcatraz
donde hemos aprendido que los cuerpos
son cisternas de orfandades
pies de barro, confituras secas, meros envoltorios
de la adversidad que no quiere a sus hijos
¡y qué mellas
en los días que nadie nombra la sequía!

Sí, está claro, ¡venimos de Alcatraz!
y el cielo es así, y el pan duro y el sonido de las puertas
ennegrecen la carne
y, de pronto, sin pedir permiso,
se hunden cada vez con más violencia
en el estómago, en la cara
y hasta en el interior de la boca.

La visita

14/04/2010

Fotografía: Trillando en La Pesquera Cuenca G. Murciano

Llegó con la sonrisa del padre
con la mano del campesino agrietada
por tantos años de tierra y de historia
de sangre que nunca ha visto la mar,
sus pies llevan siglos andando
con sandalias y uñas rotas
con esparto y cicatrices
con sombras insolentes
con horizontes vacíos

Llegó solo, acompañando a la sonrisa
que antecede a la explosión de los afectos
diciendo su nombre y algo de la Sierra
allí donde la vida se halla estacionada
en un tren
en un viejo tren sin bríos, sin puertas ni ventanas
para que el regreso no tenga olvidos ni rencores

Compartió con todos su sonrisa franca
un trozo de pan
y café, con sus palabras
el aliento suficiente para sentirnos vivos
y devolverle la sonrisa que aliente sus ojos
que suavice su piel
que aligere sus pasos.

Leyendo a Lorca

11/03/2010

En un vagón de trigo con ropas usadas
de niña que va a la escuela
de niña que lee un libro y en las manos lo sostiene
ha captado el fotógrafo toda la esencia
detenida y difusa de la palabra sin voz
No importa la distancia, apenas se nota
el lejano parentesco de su mirada con la nuestra
no sabemos si fija los ojos en los renglones
apretados de una historia que enumera romances
y formas de ríos en bloques de hielo
Parece feliz, su mueca de infancia
se filtra en el aire y atrapa destellos
de algo que le hace gracia, el jinete mortal
con cara de sueño hablándole a la luna
o la voz del fotógrafo que despierta con besos
a las más cercanas mariposas azules
Alguien le habla, es cierto, se intuye
en los brillos de sus pómulos de ceniza
y arropa su pose con una inclinación de pies cruzados
cuerpo de abeja y cabeza de lechuza niña,
ella está quieta, pero alguien ha olvidado
una maleta de viaje, tal vez con ello se insinúe el destino
de la niña lectora, de la niña viajera
para que todo el mundo contemple la inocencia
de una voz callada en la exposición de París
o en un frío amanecer en el barranco de Víznar
y admire el cálido equipaje de la historia
en una imagen, un mundo, de los creadores de sueños

¿Quién es Miguel Hernández?

18/02/2010
images.artelista

De la mano te llevan
por la calle los vivos
pero a nadie le importa

Si tu casa está abierta
y en ella pasas hambre
tus vecinos no entran

No recibes visitas
de la gente piadosa
que conoce tus versos

Tampoco te saludan
al cruzar vuestros pasos
y si pueden se mudan

Pero nunca te olvidan,
los perros nunca olvidan
y buscan a su dueño

Más allá de las cárceles,
en las mismas torturas
con las manos atadas

¿Qué avales tuviste
para todas tus cartas
que puedan responderse?

Coplas del viejo enterrador

02/02/2010
images.artelista

Si tienes frío no vengas
si tienes hambre tampoco
a mi barrio nadie llega
con lloriqueos ni mocos

No tardéis compañeros
en venir a visitarme
os he preparado una fiesta
en jardines confortables

Silencio, silencio, canallas
que os visita alguien nuevo
y es de bien recibirlo
con modales y muy serios
que ya no importa su nombre
ni tampoco sus abuelos
yo le daré habitación
y también un buen empleo

Qué palacio más grande
tenía el monseñor
con criadita y vicario
y ahora lo cuido yo

Lápida sola de mármol blanco
He aquí un gran penitente
templado estuvo el canalla
“…y que nadie me moleste”

El dolor y el sufrimiento
son dos grandes zarandajas
con la primera no como
con la segunda no duermo
Pero si he de elegir entre ambas
yo prefiero el sufrimiento
para acordarme de ti
en los peores momentos
Y para tenerte en los labios
cuando los cierre de nuevo

Corderito lindo
de la breve llama
es el tierno infante
con la frente clara
Con su andar de pobre
y aterida cara
para sus tres añitos
en ligera barca
Yo te pondré flores
cual una bufanda
dormiré con besos
en las noches blancas
Nunca tengas miedo
al entrar en casa
todos son amigos
que cuidan tu cama
Y si alguien te asusta
en cualquier mañana
me lo dices pronto
que le soplo al alma
Corderito lindo
de la breve llama
es el tierno infante
con la frente clara

Si no fuera por los gusanos
estaríamos solos
si no fuera por los gatos
que buen festín nos daríamos,
con gatos y con gusanos
no podemos competir
velan en nuestras sombras
y se devoran entre sí

Te llamas Ismael

20/01/2010

A los fusilados en Uclés

Uclés Cuenca

En un pequeño pueblo
de montes y ríos que atraviesan alcobas
tañen las campanas del viejo sanatorio
y brilla bajo el sol el eco pausado y solo
del metal y del bronce
con la misma intensidad de las seis de la mañana

A un lado el edificio, señorial y maestre
salvaguarda de historia desdentada y remota
como una paloma mensajera
a mitad de su vuelo, colinas de arena, recortes
envuelven las manos, pero no dan cobijo
ni entrelazan sus dedos,
tampoco acarician las mejillas
de un tenue azul anhelado por día

Una puerta se abre, nadie a la espera
en la penumbra de rocíos, unos soldados
y unos hombres con las manos atadas
que se alejan y se pierden y al poco
vuelven tan sólo los soldados

“Cuando yo nací no había infancia”

Feliz día

06/01/2010
Paisaje de guerrilla

La noche es el día de los humildes, había leído
desde la pobreza y el pan de los esclavos de la tierra
bendecido con las manos para la salvación de los hombres,
acaso solo, bajo soportales de intemperie
que apiña los cuerpos y nutre la espera de soledad
de desolación infinita en un pequeño tránsito
de cerrojos abriéndose y otros cerrándose
También los pasos, el silencio y la cercanía
donde la luz es el dolor entre más cuerpos
desposeídos de la gracia de los ojos
de las imágenes del sueño que explora
las horas detenidas entre trigales y vides
el primer beso, el puño levantado y el pan
siempre el pan como mendigo fiel
que acude a la llamada de los deshielos
y embiste con furia ante la herida abierta
En algunas ocasiones escuchas voces, la esperanza
como una cicatriz que no quiere cerrarse
y dejas que el aire lave tu cara y limpie tus ojos
de palabras escritas tan llenas de vacío
donde sin pretenderlo se cuela un árbol en flor,
esa esperanza es un remolino pequeño
con pinzas de pesares ahora ocultos
pues con ellos se cubre el tránsito de una estación
a otra, de una noche a otras, sucios
con el cuerpo aterido y lleno de piojos
en la maleza de pies y manos como animales sin instinto
al otro lado de las paredes donde tan solo renglones
insepultos de una campana templan el aire
amargo de tanta agua sucia que humedece los rumores
hasta que ves la luz, la figura borrosa de una pared
y sientes alegría, la amarga alegría del tiempo ganado
hasta la próxima noche, en la que el feliz día que te espera
trae las nuevas de otros catorce nombres con sus cartas
para que no se les olvide y lleguen al hogar
de los niños hambrientos, con tan sólo unos renglones:
Mis queridos padres y hermanos, un beso y libertad

Torturas

24/11/2009
Cárcel Modelo Valencia, Arkárraga- Mayo 2008

Cumplió cien años en diez minutos
en la comisaría de la calle de Almagro
en Arrancapinos, Samaniego o la DGS,
en cualquier otro lugar
donde primero te dijeran rojo y luego asesino
¡nosotros, los asesinos! es el libro de Eduardo de Guzmán
un cuelgamuros de más odio que todo el desierto junto
universal como el frío
con el que siempre se han de levantar los asesinos
cada mañana
cada hora de cada mañana antes de oír misa
y lavar sus ropas
con el agua o el maná de su dios

Luego viene el vestirse
corbatas al paño de andares gastados
pero zapatos limpios
buen lustre
y desayuno
con el despertar y el tabaco haciendo columna invisible
de nada, pues todo es certeza natural, mudas

La calle es un pasillo de hospital con bufandas
asilo de cartones y dinteles eléctricos,
para tan poca resistencia a pequeños detalles,
como dos golpecitos, papel rasgado
y uñas de color carne,
un simple dibujo con arrugas
y famélico
basura, y basura

Es su trabajo, andamios y billares

Y ya sabes que todas las consumiciones
se habrán de servir dentro del local.

 

Campo de los Almendros

12/11/2009

A Julia Martín de la Fuente, con las ganas de vivirla

Campo de Concentración Los Almendros Alicante

El pan de nuestros dioses es la amargura
de los hombres, de todos los hombres que pueblan la tierra
y se llaman a sí mismos seres humanos
La amargura arrecia cada mañana
con un cálido sol que evoca desnudeces
y un sin fin de cuerpos apiñados
y hambre, con sabor de hambre
(los tallos, las cáscaras, la resina)
al lado del espino y la certeza
de que no hay nada más
tan sólo un trozo de tierra
una imagen del cielo azul, hasta ahora
que encima llueve
y un remolino de aire lamiendo caras
llevándose los sueños hacia otros paraísos
más allá del mar azul
lejos de cualquier presencia reconocida
Le llaman Campo de los Almendros
y no he visto árboles más tísicos
el pan de los dioses está duro y sin corteza
tampoco los frutales tienen las hojas nuevas
ni brotes temblorosos ni yemas que llevarse a la boca
y sin embargo este es tu mundo
tu pobre baúl de estos momentos
donde habrás de vivir con la jauría humana
no la que lo habita, la que lo cerca.

 

CNT

27/10/2009
Miliciano de Robert Capa

Dios qué dolor
Dios qué tormento
sentir lo que sé
no saber lo que siento

Y que me digan que el aire
se lo debo al buen gobierno
que cuide de los pinares
cuando se apague el incendio

Dios qué dolor
Dios qué tormento
sentir lo que sé
no saber lo que siento

Y que me digan que el agua
es para todos los pueblos
cuando las fuentes del monte
las secaron con fuego

Dios qué dolor
Dios qué tormento
sentir lo que sé
no saber lo que siento

Y por mis hijos de siempre
tengo que ausentarme, lejos
sin compartir sus sonrisas
ni cuando lloran de miedo

Dios qué dolor
Dios qué tormento
sentir lo que sé
no saber lo que siento.

Miliciano

13/10/2009
Miliciano de Robert Capa

Miliciano, miliciano
cuerpo a tierra, cuerpo a tierra
que sólo tienes tu vida
ante balas traicioneras

En los valles y montañas
en las calles y trincheras
miliciano, miliciano
cuerpo a tierra, cuerpo a tierra

En los días de combate
no olvides tu buena estrella
que solo tienes tu vida
ante balas traicioneras

Y en los días de descanso
piensa en alguien que te quiera
en aquel pañuelo joven
agitándose en la espera

Miliciano, miliciano
cuerpo a tierra, cuerpo a tierra
ya llegará tu momento
de levantar la bandera.

Brigadistas

28/09/2009
Fuente: http://johncornford.blogspot.com

Era un país extraño
en el que don Quijote domeñó su alma
y dejó volar libre el amor de don Juan
aquellos pobres insumisos tan llenos de fe y de rabia
desde Lleida hasta Badajoz
mirando el mapa de las cigüeñas
y vendiendo pan
para pagarse el billete del puerto humano
y dejar encendida la luz siempre
llegaron al campo de Madrigalejos, a Villanueva de la Jara
y respiraron en paz consigo mismos,
en los campos de trigo amasaron la historia
que Cervantes escribiese

Hay un campanario cercano a Madrid, donde uno de ellos
con acento polaco, dicen que se hartó de tañer las campanas
antes de despojarlas de gravedad y fundirlas para baterías de cañones
mientras tanto, otros dejaban memoria de su paso
en graffiti por toda la sacristía, la campana ya no existe
pero tampoco sus palabras, un buen cura las borró
como avezado exégeta de textos apócrifos,
en los llanos de Teruel, y en sus calles de ladrillo
pelearon como héroes, también en las trincheras del Manzanares
todavía en 1939, en aquellas cárceles de muerte
mi compañero de camastro se llamaba Olbert,
supe que luego lo trasladaron al Campo de Miranda,
ésta es la canción que ante la espera del combate canturreaba,
es posible que la aprendiese de algún campesino de Guadalajara
entre horas de miel y de esparto
cerca de Trijueque,
donde les dimos de lo lindo
a los fascistas italianos:

En el rondo de la plaza
caben mujeres y hombres
en el ruedo de la vida
sólo pesares y pobres

Cómo quieres que me calle
si sólo tengo la voz
para decirle al mundo
lo malo que es el patrón

La tierra es suya, mi casa,
los bueyes, el pan y el vino,
y el resto todo del cura,
el cabo vino a decirnos

Pero basta ya de trágalas
señores, que somos libres
y tenemos nuestro voto
nuestra unión y los fusiles

En el rondo de la plaza
caben mujeres y hombres
en el ruedo de la vida
sólo pesares y pobres

Rosas y claveles

14/09/2009
Fuente :http://www.contraindicaciones.net/2005/02/

Rosas y claveles vendo
en estos días de abril
para que el buen soldadito
nunca se olvide de mí

Rosas y claveles rojos
plantados en mi jardín
y cuidados con la brisas
del manantial del vivir

Rosas y claveles rojos
por las calles de Madrid
y si no, te los regalo,

antes de verte partir

Durruti

02/09/2009
Fuente :http://www.contraindicaciones.net/2005/02/

A Pedro Peinado, en la carretera

Tú, que siempre has tenido manos de obrero
alpargatas con sabia reseca
tejidas al sol salobre y arenoso
sin más armas que la historia, el esparto y la yesca
de los humildes, de los pobres jornaleros
que mendigan su libertad al otro lado de las montañas y el invierno,
tú, desdichado, por haber nacido en el portal de los indigentes
donde todo se desborda con riadas de abandono
y esclavitud y hambre
pero en nombre de Dios,
donde ni tan siquiera la vida te da derecho a poder recordarte
a pesar de tanta sabiduría
maldorada por los huesos de la historia
y cadenas y ordenadores,
gentil entre la muchedumbre
porque te lo has ganado con el convencimiento de los que te preceden
con las podas de árboles no siempre bien cicatrizadas
pero convenientes para andar
para que la primavera de nuevo floreciese tras el frío,
anhelado como un sueño
entre tantas visiones de ojos desamparados
a los que la ley siempre prohíbe mirar por los balcones
del mar o del horizonte
y tener un minuto de descanso
para caricias y almohadas,
devuélveme mi orgullo
que cualquier estación es buena para apearse de este tren
y ser uno más de los que ahora
ahora mismo
en este instante en el que te llevas el pan a la boca
derriben los muros con escaleras de mano.

Edad y fronteras

09/07/2009
© Collection René Grando . Al campo! Espagne 1939 – Exode, frontiere, exil

Y dijiste adiós
quede atrás tanta noche oscura
24 horas de noche oscura
día tras día
en la memoria de quienes las puertas de tu casa
tantas veces han atravesado
con apenas un saludo
pues nunca faltó un plato de lentejas
con la terrible noticia del mal:
el hambre, la ignorancia, la explotación
También a los tuyos dices adiós
algunos ya han muerto
los otros van a tu lado con el hatillo de la miseria
los pies semidescalzos y los hombros caídos
Casi todos
son la viva imagen de la derrota, piensas
aunque enseguida una voz dentro de ti te dice que te equivocas
que sólo es una imagen
que algo más profundo, y tal vez más doloroso, va por dentro
y horada cualquier muro
se diluye en la bruma de la montaña
y envuelve rostros y silencios
Es el grito rabioso de aquel miliciano,
depositando pertrechos y fusil la que te confirma
que tu mundo, aunque en retirada, existe
doloroso, pero vivo
“Viva la República” exhala
y en tu cuerpo renacen palomas mensajeras de futuro
no sabes dónde, no sabes cuándo
pero las has visto volar,
con total certidumbre,
hacia un mundo de ciudadanos libres
que algún día, piensas,
habrá que volver a conquistar.

Cansancio

18/06/2009

De madrugada
cuando tu frente parece estar a bien
y es solo una apariencia
del dolor
o del deber
de la terrible calamidad que se esconde
en el tiempo, en las horas y en el instante
de la madrugada,
de la misma madrugada que te halla semidormido y soñoliento
con los ojos desdibujados por la niebla y el frío
y el temblor
el cercano temblor de la tierra que pisas
y es la voz del susurro del centinela que pronuncia tu apellido, camarada
por un resplandor que anuncia
un aparente diálogo
y más tiempo, más horas y otro instante
en este amanecer
hasta que el nuevo centinela venga a relevarte
y le muestres de nuevo
la vieja fotografía de tu esposa y tu hija
con la que sueñas y resistes
la escarcha harinosa del horizonte
el amenazante cierre del fusil
por el que pasa la fortuna
desbocada y gritando
¡la guerra ha terminado!
y volvamos, amigos, a casa

Carta en vela

10/06/2009

Con tus labios heridos me sonríes
después de la batalla
donde tantos cuerpos yacen
sobre la sepultura que un día habrá de olvidarnos,
tus labios sin embargo no parecen sentir el roce
de la lluvia contra el fuego
y se aferran
a la dicha de la vida
al alud de los abriles que se llenan de meses
y a las miradas que se encuentran perdidas
en el horizonte de la niebla
No tienen alma tus labios
como tampoco la metralla
que atenaza la muerte
del joven soldado
donde su risa es flor roja
y anuncia la primavera
Es verdad que me recibes
con los ojos abiertos
sin otra luz que el despertar
a otro anunciado enigma
de vocablos mudos
a los que yo respondo
-viejo camarada-
con el brillo nublado de un espejo
diciéndote lo mismo
desde el mismo corazón
y con la misma, salud, y suerte

Fe y banderas

27/05/2009

Construimos una pared y derribamos otra
ladrillo a ladrillo, andamio tras andamio
la arena y el agua nos piden asilo
y vacían la espuerta con pulso seguro,
la pared no es muy grande, pero llega hasta el cielo
minúsculas piedras sujetan su base
aunque en algunos extremos se sostiene con hierros
metales fundidos a intemperies y sombras
para elevar sobre el suelo su apariencia de muro,
aún no es de día y ya trabajamos, y así cada hora
hasta que llegue la noche y además de ladrillos
pongamos escalas, y grúas y anclajes
para ir ascendiendo a base de esfuerzos
No es una mano que son a montones
las que elevan con fuerza la escala aterida
en las mañanas de frío, las que encienden el fuego
y llenan los vasos de café y aguardiente
para poner otra capa de ladrillos y arena
y seguir ascendiendo hasta rozar las nubes,
la pared es tan alta como un vuelo de pájaros
tan fuerte y hermosa como un arrecife
tan limpia y tan suave como una gota de lluvia
que da hasta miedo mirarla de frente
Construimos una pared y derribamos otra
y ahora es el tiempo de tirar por los suelos
paredes y muros que impiden la vida
que cercan la espera del trigo y la lumbre
que paran las aguas y secan los pozos
que son como cartas que nadie te escribe,
ahora es el tiempo de palas y picos
para saltarse los muros y cortar sus alambres
y dejar que las gentes nos hablen de tierras
y coman del plato sentados a nuestra mesa,
tiempo sin duda de izar las banderas
en forma de barcos y puentes sin trabas
hasta que todos sintamos que el afecto perdido
es una lucha de la que nunca se reniega
¡jamás!

Misiones pedagógicas

13/05/2009
Cañizares Cuenca 1932

Le pedí perdón a su hijo
cincuenta años después del calendario
un viejo día de abril, desde entonces
todas las primaveras son aspas de molino
vientres agridulces
en las manos vacías
y un poco de luz,
tan sólo el insinuante riachuelo con nombre de silbido
donde aprendí las costumbres de los peces y las olas
en un cartón, un mapa mundi con colores
para llenar la superficie de la estepa
aunque fuese el último en recibir de sus manos
en aquellas clases improvisadas
una sonrisa

“¿Ustedes saben convertir el pan en libros?”
nos repetía en los costados de noviembre

Beteta

Con ese misterio de las palabras de leña
salimos a la calle cenicienta, a veces nevada,
bajo el palio y el orden de pesadumbres y cortas edades
y fue la batalla entre dientes
que yo agradecí con velos y liturgias

“¿Habrás sabido convertir el pan en libros?”
me dijo al cruzar nuestras miradas
en el viejo hospedaje de Ocaña

Difícil fue verle partir
hacia un camino de sombras sin responderle, y menos
proteger su conciencia de hombre libre
¿Para qué?, mis libros eran pan de tierra y leyes
decorados con el azul del universo
y una fe sin fisuras en la eterna patria de los siglos
donde alguien, alguna vez, en línea recta
me había puesto el primero de la fila

Pasan y vienen tiempos,
al latido de un manojo de perdón
te resistes con el pliegue de las arrugas
en tanto se cierran las páginas del diario y hasta niegas
la cadencia de los relojes
insoportable abismo de los que casi siempre buscan el sustento
para ellos y para sus hijos,
pero eso es otra historia
y a ti te sobró siempre el pan
y ahora buscas el libro

“Demasiado tarde, pero lo acepto
y hasta estoy dispuesto a dejarte entrar en mi biblioteca”

Los tres ochos

21/04/2009

Cuando Félix Pasarón volvía del trabajo, en los túneles del tren
a Valencia, ya de noche y más que agotado, aún tenía tiempo
para ir al sindicato de los pobres en Fuentes (Cuenca). Había
que arreglar unas cuantas cosas con la historia y con la miseria,
me habló de ello y hasta lo dejó escrito, sus memorias también
tienen forma de libro. Mientras le escuchaba hablar, nació
este poema que él leyó en mis ojos.

Fuentes (Cuenca)

El campo es la mujer que nunca tuviste,
harapientos los pies y las manos
con el triste atardecer de la flor de la mirada
que cabecea en la sombra de su tallo
avanzas junto al arado y la azada que rumian la carne
de terrones resecos
en la tierra de abril. No hay lluvias
todavía, y aún tardarán, sin embargo puedes soportar el hambre
pero no la tristeza

El trigo es el hijo que nunca tuviste, ni a la hora del sueño
en aquel territorio de lápices fríos
y cuadernos húmedos
pues nunca hubo tiempo de escribir una carta
ni dibujar los perfiles de una sonrisa
que captase el vuelo frágil de una mariposa
o contemplar el nocturno insultante del sol,
trescientas horas que hubiese tenido el día
tan solo un susurro de aleteo
se posaría en tu frente

Fuentes (Cuenca)

El pan es el nieto que nunca tuviste, aquellos relojes
nunca se detenían, una mano de verdugo
ejecutaba sus horas con imparable cadencia de segundos
uno tras otro desde el origen de la luz
abrieses o no las ventanas
cerrases o no las puertas,
sólo la conversación no tenía tiempo

Y todo había que ganarlo
con la voz y con el cuerpo,
para que el campo, el trigo y el pan
nunca te falten
y a tu mujer y a tus hijos
siempre los vivas
como siempre los soñaste

14 de abril

14/04/2009

A Alejandra Soler, como las flores rojas

Pz. Emilio Castelar Valencia. Proclamación de la II República 1931

Salí a la calle con mi prima Julia Montón
había amanecido, las primeras noticias nos lavaron la cara
cayó la Monarquía
como una flecha cruzamos la avenida
Julia se quedó atrás, yo tuve que esperarla
al lado de la acera, junto al kiosco de golosinas y periódicos
que aquel día estaba engalanado de banderas
y nos regaló una, planchada por el aire,
el kiosquero se llamaba Daniel
ya era amigo de mi futuro marido
y en la guerra fue comisario
murió en la batalla del Ebro

Cuánta gente cruzaba la calle
por Ruzafa avanzamos hasta la plaza de Emilio Castelar
era un aluvión de alegría
Pz. Emilio Castelar Valencia. Proclamación de la II República 1931

con brazos y pies nos besábamos
desde los balcones, las porterías, las tiendas y las pensiones
en los cristales del Iberia los ojos de los ausentes multiplicaban el gozo
y todo el entusiasmo se desbordaba
sin más certeza que la dicha
la única manera de ser feliz

Todo el día estuvimos en la calle,
merendamos en el lecho del río, el grupo de amigos de la FUE,
alumnos del Luis Vives,
Carmen, Arnaldo, Rafael,
Peregrín, Pilar, también se reunieron con nosotros
o nos acompañaron en otras citas con alas desplegadas y tertulia,
-con los años mantenida
todos los jueves en la cafetería Landuy-
y el faro encendido de los navegantes
el viento universal de los océanos
el ojo solar del universo
ya sin límites
al menos por aquel día

El dolor vino después
y cruzamos la calle igualmente
y llevamos banderas hasta la última Thule

aunque no pudiéramos decirnos adiós.